El Instituto Nacional de Estadísticas de Argentina reportó una inflación mensual del 1.8%, la cifra más baja registrada en los últimos cinco años. Los economistas atribuyen la desaceleración a las reformas monetarias implementadas por el banco central.
La estabilización de precios ha generado un aumento en la confianza del consumidor y un repunte en la actividad comercial, especialmente en el sector minorista y de servicios. El tipo de cambio también ha mostrado mayor estabilidad en las últimas semanas.
Sin embargo, organizaciones sociales advierten que el poder adquisitivo de los salarios aún no se ha recuperado y que millones de argentinos continúan enfrentando dificultades económicas a pesar de la mejora en los indicadores macroeconómicos.


